México agoniza (Día de muertos)

Se acerca una de las fechas más importantes en la cultura mexicana; las esquinas de los cruceros se llenan de puestos ambulantes que evaden impuestos, ofertando la flor anaranjada que año con año son obligación llevar a la tan amada escuela.

El papel picado, las calaveritas de azúcar, el pan de muerto, el vaso de agua, el perro, la vara; son elementos que se hacen cotidianos en esta celebración, elementos que en muchos de los casos desconocemos su significado dentro de la festividad.

El día de muertos es resultado de dos culturas: La prehispánica mexica con su culto y relación con la muerte, y la católica traída por los españoles. El objetivo; recordar y honrar a los seres fallecidos. A pesar de ser un tema que se presta al morbo, esta festividad se celebra “alegremente” según lo indica el portal  Education National Geographic,- Esto me hace creer que el portal no ha sido actualizado desde 1995… ¿Dónde está la alegría?.

El crecimiento de los índices de asesinatos en México es alarmante. En el sexenio de Felipe Calderon las cifras marcaron 90 mil muertos. En los primeros 19 meses del mandato de Peña Nieto fueron más de 50 mil personas. Alma Delia en su columna “País de sepultureros” señala que “van más de 100 mil muertos entre decapitados, desaparecidos, enterrados en fosas clandestinas, tirados en el basurero, reducidos a cenizas, ahogados en canales de podredumbre y muertos que cuelgan en las plazas públicas”.

Cada año aumenta el 43%. Al día en México mueren 100 personas en homicidios dolorosos. Según cifras del INEGI 7 de cada 10 ciudadanos considera peligroso vivir en su ciudad,- ¡Y claro, cómo no! si 13 de las 50 ciudades más peligrosas del mundo son mexicanas. Esto nos ayuda a subir un peldaño más en la lista de los 6 países con mayor índice de homicidios y delincuencia en el mundo. Y ni hablar de las más de 30 mil personas desaparecidas que el gobierno desaparece.

Transcurren los años y lo que debería ser escándalo, pasmo, a veces no llega siquiera al asombro. ¿Por qué minimizamos a recuento lo que debería provocar escalofríos? ¿Será que nos convertimos todos en sepultureros?

Sabemos que el 1 y el 2 de Noviembre se celebra a los muertos, pero ¿cuándo se celebra a los mexicanos muertos en vida?.

Es triste ver como este país muere poco a poco; en grupos de 43 en 43. La república enflaquece ante vampiros que succionan los recursos a beneficio propio. Es  triste ver a un país rico entrar en una pobre y lenta agonía. Es triste saber que actualmente esta celebración no sea motivo para recordar con alegría – sino con gritos de “Queremos justicia” y “Cuántos más”.

Es triste vivir con miedo e inseguridad. Es triste ver como una torreta que desprende color rojo y azul, se ha convertido en una señal de alarma y miedo, y no de seguridad y confianza; nos hemos transformado en un país de violencia y corrupción.

Un país que priva la lucha cotidiana por sobrevivir, sin el menor vestigio de progreso, sino para unos cuantos. Hoy México ve a sus políticos saqueando a la nación de manera insolente y alevosa; agoniza frente a una situación que parece inamovible. Vivimos la muerte en carne propia con la complicidad del estado mexicano.

Ahora seguramente los muertos son los que rezan, ponen flores, acomodan el altar y piden por la seguridad de sus familiares vivos que habitan en la enorme fosa llamada Estados Unidos Mexicanos.