Fui un dependiente emocional

AxelZamudio.

“El mundo está lleno de sufrimientos; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento es la eliminación del apego”. Buda.

Recuerdo escuchar historias de cómo es que su pareja la golpeaba, cómo es que después de 3 engaños seguían juntos, soportar insulto, humillaciones y monotonía. El amor había acabo, pero sin importarlo compartían cama, cada uno por su lado, esperando a que el otro diera el paso, esperando a que el otro sea el verdugo para no sentir culpa.

No podía entender cómo es que las personas podían soportar y estar con otra que los hace sufrir, que toma distancia pero sigue ahí, que no habla pero dice mucho. Qué sabe lo que pasa, pero también se hace pendejo.

Yo muy seguro les decía: “aléjate y deja de sufrir” “estás ahí porque quieres” “déjalo a la chingada”… era fácil señalar, pero hasta que yo caí en el apego emocional, entendí todo.

Hay una fuerza extraña que te detiene, que te hace soportar cualquier cosa con tal de que se quede. Saben que estas cediendo, que estas permitiendo, saben que al final seguirás bajo sus pies.

No es que nos guste la mala vida, es que nos da miedo quedarnos solos. Tal vez por confort, inseguridad, por los hijos, por “como voy a pagar la casa si se va”.

Yo también muchas veces dije “hasta aquí” “no  voy a buscar a esa persona”…. A los 5 días ya le estaba escribiendo. Pero como olvidarla, cada canción, cada frase, algunos aromas; me recordaban. 2 años recordando y alimentando una relación tóxica.

Empecé a desarrollar celos, desconfianza, impotencia, trataba de vigilar sus movimientos en redes, ataques de ira; estaba en la clasificación de áctivo-dependiente.  Y es que el apego enferma, castra, deprime, genera estrés, ansiedad, cansa, somete, degrada, amenaza y en mucho de los casos mata.

El desapego es lento, doloroso y muchas veces hasta traumático.

Después de todo, después de 2 años aprendí a que no “necesito”; deseo. Aprendí a no ceder al chantaje, poner límites, desarrollé una gran capacidad de inteligencia emocional. Comencé a ser libre, independiente, que no significa que pueda vivir sin nadie, significa que puedo hacer todo lo que quiera por mí mismo. Aprendí que el desapego es amor, y que no significa cortar algo o alejarse. Significa que no necesitamos de nada exterior para estar en paz. Es comprender que no controlamos nada.

“Hay que tener la capacidad de estar con alguien, sin sufrir por ese alguien y tener una cierta predisposición a la renuncia, sabiendo que si las cosas se acaban, se acaban y por eso la vida no se detiene. Estamos acostumbrados a decir o esperar que nos digan cosas como: ‘No puedo vivir sin ti’ ,‘Lo hago todo por ti’, ‘Eres mi vida entera’, ‘Si te vas, me muero’. Son las frases más románticas que se nos ocurren, pero si pensamos bien en el contenido de estas frases, nos damos cuenta de que estamos transmitiendo un amor enfermizo. Es mucho más bonito decir: ‘No te necesito, pero elijo estar contigo’, ‘Puedo compartir la vida contigo, pero no por necesidad, sino por libre elección’, o la que encierra todo esto: ‘Te amo, pero no te necesito’. Necesitar no es bueno. Necesitar es depender y todas las dependencias o adicciones con las que te vinculas son dañinas. Adicción significa estar sometido a un amo y el amor es todo lo contrario, el amor es libertad”. Señala Walter Riso (famoso psicólogo Colombiano).

Alejarse de la persona que quieres duele, pero es un dolor que se cura a sí mismo cuando decides de verdad empezar de nuevo; sin excusas. Reta toda creencia que exista en tu vida. No aceptes limitaciones sin preguntarte si son ciertas o no.