No utilices estas frases para motivar

“No intentes con palabras consolar a alguien que ha perdido un ser amado, con puñados de paja no apagas el fuego”  – Alejandro Jodorowsky

Todos en algún momento hemos sufrido de alguna perdida, ya sea material, laboral, una relación, una capacidad, ilusiones o un ser querido. Muchos transitan por momentos de melancolía, frustración, tristeza o enojo.

Como seres humanos,  sentimos empatía y buscamos brindar apoyo a quiénes están pasando por momentos difíciles;  no nos gusta ver sufrir a amigos o familiares, y con palabras tratamos de aligerar el problema, pero lo que muchas veces estamos haciendo es  tirarle más paja al fuego.

La utilización de frases cliché se ha convertido en un hábito cultural, frases que parecen repetirse automáticamente en cada tragedia, con el cual pretendemos consolar a las personas, pero la realidad es que no ayudan a minimizar la pérdida.

¿Cuál es la pérdida que más duele?

Seguro tienes a algún conocido que lloró desconsoladamente cuando perdió a su mascota, cuando le robaron en casa. Se le miraba decaído, triste; hasta ofrecía una gran suma de recompensa. Tu consternado dijiste “Lo material va y viene”  “No es para tanto, es un animal”

Déjame decirte que SÍ es para tanto.  La pérdida no duele por lo que es o vale, sino por lo que significa en la vida de la persona, la historia que hay detrás.  No podemos catalogar la perdida por el rol que juega. No podemos invalidar la perdida del otro porque yo considere que “no es pá tanto”.

La pérdida que más duele es la que a ti te duele más.  Todo es relativo.

“Lo siento mucho”

No es cierto, nadie lo siente, no te puedes poner en los zapatos de otros, inclusive aunque hayas vivido una situación similar. Cada quién tiene un forma diferente de ver la vida y afrontar los problemas, la personalidad del sobreviviente es otra, así como la naturaleza del apego, las circunstancias de la pérdida, la edad del sobreviviente y el soporte social.

“Ánimo, estoy contigo”  Envíado a las 8:48 PM Desde Messenger Móvil

“Otras personas tienen peores problemas que los tuyos” “Sal de tu casa y vete a divertir” “Te sentirás mejor mañana”

La depresión no es una enfermedad que se quite de un día a otro o saliendo de fiesta, si bien es cierto que reduce el estrés, más no la elimina por completo. Crear falsas expectativas e incluso la responsabilidad de superarla tan fácil, crea en la persona una presión que agrava los síntomas.

Ser consciente de que otras personas también tienen problemas no hace que desaparezcan los suyos.

“Era voluntad de dios” “Ya está descansado” “Es mejor así, dejó de sufrir”

¿Cómo que es mejor así?  Tal vez la persona quería que siguiera junto a ella por más tiempo.

Y si es la voluntad de dios, entonces ¿yo qué hice, qué hizo él, por qué tiene que ser así la voluntad de dios?.

Y no falta quien diga: “El Sr. tiene caminos misteriosos”. Ahora resulta que alguien tiene un plan macabro de destruir vidas y que es por el bien y nadie puede entenderlo…

“Tienes que ser fuerte” “No te puedes derrumbar” “No llores por él/ella”

¿Por qué tengo que ser fuerte? ¿Por qué no puedo llorar? ¿Por qué?.

Son frases huecas; vamos a llorar, nos vamos a preocupar. Amar es involucrarte, déjenos pagar el precio y vivir lo que es comprometerte con alguien. No podemos prohibirle a nadie que llore. Llorar es bueno, por qué tienen que cerrarnos la llave. Las lágrimas tienen un poder sanador.

Y es que mostrar sentimientos es un símbolo de debilidad, y en esta sociedad nos han enseñado siempre a guardarlos y hacer que no pasa nada, y que “la vida sigue”. Porque el hombre que llora es puto, maricon y joto.

Otras frases: “No era tu pareja ideal” “hay muchos hombres más” “tienes que empezar desde abajo” “Qué bueno que sólo fue lo material” “Así lo quiso dios”  “dios ahorca pero no aprieta” “Podía haber sido peor” “Es el destino, tenía que suceder”.

Antes de abrir la boca pregúntate que cosa nueva aportas. Si no se te ocurre nada, mejor no hables.

Tenemos muy poca noción de los que es el proceso de duelo, tenemos un pensamiento de que todo se soluciona rápidamente. Nos da miedo que alguien llore, que alguien se aísle, porque creemos que tenemos que hacer algo.

No apresures a la gente a estar bien.

Qué si puedo hacer

Dar alternativas y posibilidades de apoyo, siempre es bien agradecido.

  • Lamento lo que estás pasando, cómo puedo ayudarte.

  • Vive cada día, yo voy a estar junto a ti.

  • Realmente te echo de menos, que puedo hacer para ayudarte.

Hazle ver que la vida no siempre va a ser igual, tanto positiva como negativamente.  La vida es un continuo cambio. Nada es para siempre, ni lo bueno ni lo malo.

El amor y cariño es una herramienta esencial en todo el proceso, destacando el acto de empatizar y dejar también un espacio sano de trabajo personal para la persona.

¿Tú que otras frases conoces?