¡Aléjate de las personas!

Vamos por la vida aceptando la mediocridad; amores que dañan pero “hay que aguantar por los hijos”, violencia en la relación porque sino “quién paga la casa”. Normalizamos el señalamiento y la soga al cuello de los padres porque la familia “no se toca”. Aceptamos el sometimiento y el pisoteo de los jefes “porque allá afuera está difícil conseguir otro trabajo”. Justificamos las puñaladas de los amigos por la espalda para no sentirnos solos. ¿Hasta cuándo?.

Desde los 17 años decidí dejar de vivir sometido a relaciones insanas con personas que no aportan sinceridad ni buenas emociones. Me considero un lobo solitario, otros me dicen ogro; y me gusta serlo. Me olvido muy rápido de las personas, y es que difícilmente creo apegos, es mi sistema de defensa al sufrimiento.

¡Yo ya no estoy dispuesto a estar en lugares y con personas que no quiero estar!.

Soy un apasionado de todo lo que hago, siempre que emprendo algo sé que es y será de éxito. Por eso normalmente me desarrollo sólo. No estoy para arrastrar personas al barco y nunca lo estaré.

Quien no quiere crecer, ni aunque lo jales lo hará, por ello, la mejor forma de ayudar es respetar los procesos de los demás, y no presionado a que la persona cambie algo; a todos nos llega el momento de tomar consciencia de nuestro actos, cada quién es responsable de hacerlo a tiempo o arrepentirse de no haberlo hecho, lo que es verdad, tu tienes la decisión de elegir si te mantienes cerca de esa persona o te alejas y continuas.

¡Aléjate de las personas! Aléjate de esos que no suman a tu vida, que no cumplen su palabra, de los desgastan y cansan, los que enamoran pero mienten.

Todos queremos disfrutar y lograr lo mejor, la cosa es cuánto se está dispuesto y preparado para soltar, aceptar y dar todo lo necesario hasta conseguirlo.

Alejarse se paga con soledad, con sentir que vas cayendo por el vacío, con pensamientos que te harán dudar de la vida y los dioses. Puede significar perder novias, mujeres, la familia, el trabajo y quizá la cabeza. Puede significar no comer en 2 o 3 días, congelarte en la banca de un parque, puede significar la cárcel, la humillación o que se rían de ti. Puede significar aislamiento. ¡Quiérete, te vas a necesitar!.

A pesar de los señalamientos y las pocas posibilidades, será mejor que cualquier cosa que puedas imaginar. Estarás como los dioses y las noches arderán en llamas. Llevarás las riendas de la vida.

Vivir a distancia, ha sido una de las mejores decisiones; me ha traído paz y armonía.

El resultado es magnífico; y es que descubres que en esta vida no hay persona más importante que tú mismo, que no hay persona por el qué no hacer las cosas. No hay límite, no hay muros; sólo desapego y  amor propio.

Con el tiempo se aprende que el desapego y la capacidad de adaptación, es y será siempre una buena estrategia para encontrar aquello que buscas.

Huye de los lugares tóxicos, no toleres acciones negativas de amigos o familiares. Si sientes que no avanzas en la vida mira a tu alrededor, allí encontrarás la respuesta. Recuerda que eres la suma de las 5 personas con las que más pasas tiempo. Analiza cómo y con quién consumes tú energía, a quién escuchas, con quién te acuestas, con quién hablas, a quién lees.

La gente con la que te asocias influye en tu mentalidad y desempeño. Busca relaciones que te inspiren e impulsen a ser mejor. ¡No toleres la mediocridad!.

Regala ausencia emocional e indiferencia a quien no sume a tu vida; no lo hagas como una forma de venganza, sino como una manera de protegerte.